Hemos sabido por diferentes fuentes que este próximo carnaval será doloroso en Extremadura. Dos iniciativas particulares han programado festejos taurinos en ambas provincias.
Desde EQUO Derechos de los Animales, debemos señalar que tanto la “vaquilla carnavalera” de Mérida (Badajoz), como los encierros y la capea “solo para mujeres” en Trujillo (Cáceres) no responden al espíritu festivo y reivindicativo de las fiestas de carnaval.
El carnaval se caracteriza por los disfraces, los desfiles, y las fiestas en la calle, que nada tienen que ver con la tauromaquia. Aunque es una fiesta que puede remontar su origen a hace quizás cinco mil años, ya ha perdido sus características de celebración religiosa (celta, sumeria o egipcia), y sólo queda como reflejo del deseo de libertad de la gente común frente al poder de las instituciones.
Maltratar animales en nombre del carnaval, lo deslegitima y desde EQUO hacemos una llamada de atención sobre este hecho. La sociedad del siglo XXI, donde un 84% de los jóvenes de entre 16 a 24 años se avergüenza de vivir en un país que maltrata a los toros por diversión, nos reclama dar pasos firmes para plantar cara a esta minoría que quiere reafirmarse en contra de la ética y de la ciencia.
Desde EQUO trabajamos por un cambio en la legalidad, para dar un paso adelante como sociedad y asumir el reconocimiento de los derechos inalienables de los animales, seres sintientes como lo somos las personas.
Lamentamos profundamente el caso de Trujillo, donde desde hace 20 años no se celebraban encierros, y se ha dado un paso atrás como sociedad, además de programar una capea exclusivamente para mujeres, que quieren presentarnos como un logro en el camino de la igualdad. Las mujeres no necesitamos maltratar a nadie para reafirmarnos como personas, por el contrario, para lograr la equidad es necesario trabajar por la empatia y el cuidado, sólo así sin violencia sera posible vivir en un mundo realmente justo.