Reclamamos un protocolo para evitar episodios como el de las cabras de ES Vedrà

Tras el exterminio de entre 37 y 45 cabras en el islote de Es Vedrá (Ibiza) el pasado mes de febrero, el grupo de trabajo EQUO Derechos de los Animales considera necesario elaborar un protocolo de actuación específico para estos casos; y piden a la Consejería de Medio Ambiente Agricultura y Pesca del Govern de Les Illes Balears que las cabras que han sobrevivido (tres individuos) tengan la oportunidad de ser capturadas, saneadas sanitariamente y trasladadas fuera del islote si dichos análisis así lo permiten.

Además, la formación valora muy positivamente la realización de un trabajo conjunto de sensibilización y fomento de participación de la ciudadanía sobre la necesidad de prevenir el establecimiento de especies exóticas y de controlar aquellas que se han convertido en invasoras.

Este islote se encuentra incluido en la Red Natura 2000, una gran red europea destinada a garantizar la supervivencia de las especies y hábitats, siendo este considerado zona de protección LIC -lugar de interés comunitario- y ZEPA-Zona especial de protección de aves- y por el que se reciben subvenciones para su correcta conservación.

Desde Equo Derechos de los animales han declarado “Como ecologistas somos conscientes de la gran importancia que tiene preservar un medio que contiene especies vegetales endémicas y concretamente la denominada «Manzanilla de Es Vedrá» (Santolina Chamae-Cyparissus spp Vedranensis), una subespecie que no se desarrolla en ningún otro lugar del mundo.

Al igual que consideramos desde una perspectiva sanitaria en pleno siglo XXI que las medidas utilizadas para el control poblacional de este rebaño de cabras silvestres ha de ajustarse escrupulosamente a la legislación vigente en nuestro país, y desde una perspectiva ética a la obligatoriedad de buscar soluciones compatibles con parámetros de bienestar y protección animal acordes con nuestro tiempo”.

Para Equo Derechos de los animales la operación de exterminio, no ha sido la adecuada ya que la utilización de rifles y munición del calibre .22 (de corto alcance y baja penetración a la distancia desde la que han sido realizados los disparos) habría provocado a estos animales estrés, dolor, heridas de distinta consideración y en un número de casos por determinar una muerte lenta y agónica. A esto, habría que unir la carencia de control sanitario previo según las declaraciones realizadas por los responsables de esta medida ( análisis sanguíneos para la obtención de la calificación sanitaria incluidos dentro de las propias obligaciones de vigilancia y control) lo que provoca que los cadáveres dejados a la intemperie en el peñón no puedan ser considerados Residuos SANDACH (subproductos Animales No Destinados a Consumo Humano), y no se haya podido cumplir con el Programa de Vigilancia de Encefalopatías Espongiformes Transmisibles.

Adicionalmente, Equo Derechos de los animales alerta de la posibilidad de que aves necrófagas de interés comunitario como buitres leonados ( Gyps fulvus) y una población de cuervos catalogada como vulnerable, corran el riesgo de sufrir intoxicación por el plomo (Plumbosis o Saturnismo) contenido en la munición del calibre .22 antes citada.